Experiencia de la familia Jímenez Ramírez de la ciudad de Cúcuta.

 Santiago, El Colegio y La Inclusión

Uno de los temores más grandes que teníamos frente al autismo era la escolarización; pues sabemos que gran parte del avance que se tenga en su proceso está en una correcta inclusión escolar. Su etapa de preescolar la hicimos de la mano de un jardín infantil, que si bien no tenía procesos establecidos de adaptación e inclusión, siempre tuvo maestras dispuestas a aprender y a enseñarle a Santiago de una forma didáctica, Santi termino, se graduó de transición y se avecinaban grandes cambios. ELlegó la primaria, venia cargada de grandes cambios, que incluían cambio de colegio, de profesores, de amigos y hasta de jornada; y de la mano el miedo que como padres teníamos de enfrentar a nuestro Santi a todo eso, que para todos era nuevo. Buscamos en varios colegios y la respuesta siempre era negativa o que debía asistir con terapeuta acompañante; como familia estábamos convencidos que Santi podía asistir solo; llegamos al colegio actual, un colegio pequeño, pocos niños por curso, y sobretodo un equipo de profesoras dispuestas; actualmente Santiago está en segundo de primaria y nivelando algunos procesos de primero; el colegio tiene una psicopedagoga que es quien orienta y dirige las actividades de adaptación curricular e inclusión; ha sido un trabajo en equipo: Familia, Colegio y Terapeutas, pero sobretodo el espíritu de lucha y superación que cada día nos muestra nuestro Santi.

A Santiago disfruta al 100% asistir al colegio, le encanta la clase de educación física, ya nos cuenta varias de las cosas que hace durante la jornada, el colegio lo incluye en todas las actividades lúdicas, culturales y deportivas que organizan; tiene amigos, comparte y juega con ellos; sus compañeros de clase lo apoyan en las cosas y actividades que aún no maneja muy bien, y lo más importante lo respetan y lo quieren tal y como es. No ha sido un camino fácil, tampoco imposible, pero siempre tenemos presente que es “un día a la vez”. 

Agradecemos a la familia de Santiago por compartir su experiencia y logros en su proceso educativo.

Compartimos publicación del Blog https://incluyeme-comprendeme.blogspot.com/  de Jesús Ader Aristizabal, un papá luchador y comprometido con sus hijos.


Oscar Julián: Me dijiste papá y nunca más he vuelto a escuchar tu voz
Sergio Andrés: Caminabas aleteando las manos y movías la cabeza de izquierda a derecha

Nunca olvidaré las anteriores dos escenas que me hicieron caer en cuenta que algo no iba bien en mis hijos.

En los siguientes párrafos escribiré, en forma muy breve, cómo es ser un Papá de dos hermosas personas con el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) a lo largo de trece años:

No ha sido una tarea fácil pero tampoco imposible, he encontrado miles de obstáculos pero también a la vez muchos logros y satisfacciones. Era una persona casada y en menos de año y medio ocurrieron tres episodios que de una o/u otra forma desestabilizaron mi estado emocional.

Quedé sin trabajo, luego mi separación y después saber que mis hijos tenían Autismo. Muchas preguntas llegaron a mi cabeza, dudas e incertidumbre. Tenía sentimiento de culpa, viví el proceso de duelo con acompañamiento profesional y familiar.  Después de esta etapa decidí recurrir a la Liga Colombiana de Autismo (Lica), me sentí muy bien porque encontré alguien afín a mis necesidades y requerimientos; fue una bienvenida bastante familiar que me dio su directora y al final recibí algunas recomendaciones y sugerencias. A partir de acá con mucha Resiliencia y Empoderamiento, decidí luchar por las personas con Autismo y sus familias.

Veo a mis hijos regularmente cada 20 días o cada mes ya que vivimos en dos ciudades distintas; claro que ahora por la emergencia del Covid-19 les realizo videollamadas. Siempre he sabido que para mis hijos la figura paterna es muy importante y por ello, cuando los veo les brindo tiempo en calidad y cantidad, el celular queda a un lado y solo contesto llamadas de índole familiar.  Me enfoco en los gustos de ellos y a lo largo de los años los he expuesto muy gradualmente a ambientes naturales como Centros Comerciales, Parques y últimamente a nuestro centro religioso.

He tratado de llevar una relación muy armoniosa y llevadera con la mamá de mis hijos, porque al fin y al cabo, entre los dos están ellos.  Siempre que los veo manejo mi parte emocional muy positivamente porque sé que igualmente ellos lo percibirán, los trato con mucho amor, cariño y mucha entrega aquella que solo brinda un verdadero Papá.  Para lograr ese equilibrio en la parte emocional – mental, realizó lecturas de algunos autores como el Ps Walter Riso, Paulo Coelho, Jaime Jaramillo; algunas autobiografías como las de Temple Grandin (El Cerebro Autista), Naoki Higashida (La Razón por la que Salto) y últimamente leí uno de Daniel Tammet (Nacido en un día azul); igualmente algunos libros de Autismo y mucha lectura en internet especialmente del portal Español AutismoDiario.

Otro aliado en mi es el atletismo, ya que aparte que me ha ayudado a mi estado de salud, ha sido un buen canalizador de mis energías en los últimos años, aparte que he generado lazos de amistad nuevos y muy enriquecedores.  He realizado carreras desde los 5 kilómetros hasta los 42 kilómetros (Maratón de Medellín Colombia), mi camiseta de competencia siempre es y será alusiva a las personas con Autismo y es una de mis banderas al realizar concienciación en Colombia.

Hago parte de un grupos de padres en redes sociales a nivel internacional, nacional y regional, he sacado de ellos muy buenos aportes que de una o/u otra forma enriquecen el complejo camino de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).

He estado muy pendiente de la legislatura en nuestro país y así realizar incidencia política en beneficio de nuestra población para la verdadera inclusión en los sectores de salud, educación, cultura, deportes, tecnologías de la información y la comunicación, entre otros.

Finalmente y para reflexión es que creamos en nuestro hijo ya que realizando la debida estimulación con mucho amor y empoderamiento lograremos avances muy importantes en ellos. Al principio no será fácil, pero con la ayuda profesional y con nuestro instinto como padres muchas cosas se pueden lograr.

Una frase que siempre me ha llamado la atención y es muy cierta: “Un diagnóstico NUNCA es un pronóstico”, por el hecho de que nuestro hijo (a) sea diagnosticado con Autismo no es que lo imposibilite para que logre sacar avante muchos procesos, ellos deben estar incluidos en muchos espacios sin que sufran discriminación. Ellos ven el mundo de modo diferente al nuestro y la tarea nuestra es brindarles herramientas con la cual logremos entenderlos y comprenderlos, tarea que finalmente y bien lograda podríamos aportar en parte a mejorarles la Calidad de Vida.

Autism at Work en SAP - Prólogo

Compartimos experiencia del blog de El mundo, según Toads Dewin. https://elmundoseguntoadsdewin.blogspot.com/2019/
Agradecemos a Dewin Fabian permitirnos compartirlo. 


Autism at Work en SAP - Prólogo

Muy buenas noches para todos los presentes.

Después de una prolongada ausencia de posts en este blog, por cuenta de cosas que en verdad me han cambiado para bien, y asimismo se dió una gran apertura a un sinfín de procesos laborales, tanto vigentes como concluidos; sin importar su resultado, aqui va el primer relato de la serie de posts que serán publicado en estos días:

En aquel tiempo, y con el objetivo de alcanzar un empleo de calidad, y más, con el hecho de ser una persona con condición del espectro autista; tenía el deber persistente en seguir buscando esa vacante, pero antes; os quiero aclarar lo siguiente, conozco Java desde tiempo atrás y lo he estado perfeccionando a tal punto de que la programación se me ha convertido en una virtud, y más siendo ingeniero electrónico, al parecer tengo las ventajas aunque también pueda que tenga serias fallas en cosas que no he visto pero que, aún las seguiré documentando.

Fue en la primera semana del mes de Octubre del presente año (2019), mientras estaba revisando como de costumbre mis redes, hasta que apareció un post directamente anunciado de la Liga Colombiana del Autismo, rezando la siguiente frase:
Vacante para personas en el espectro autista
A lo que pensé sin chistar dos veces: ¡Me postularé para esta vacante, pero para Experiencia del Consumidor (su traducción en inglés sería Customer Experience), además de que se necesita con mucha importancia, un buen dominio del inglés; y la cerezita del pastel, sin experiencia de ninguna categoría.

Antes de poder verificar, si la vacante que aparece ahí, es del todo cierta; he corroborado por medio de LinkedIn que si es verdad, y que al parecer  pertenece a una persona quién se desempeña en el Departamento de Recursos Humanos en SAP,  pero... ¡Sorpresa! necesitaba un registro previo a una plataforma en esa misma compañía denominado SucessFactors, y sin más, me registré ahí con todos los datos pertinentes, y también anexé mi hoja de vida. Pero no todo terminó ahí con este primer eslabón.

Pasados unos días de haber registrado en el SucessFactors de SAP, para aplicar dicha vacante, se me ha entrado una llamada de, al parecer una de las psicólogas que trabaja en LICA, que más tarde será la que cambió mi propia vida.

El día de la entrevista por Skype.

Era un 11 de octubre a las 11:30 de la mañana, con una ropa mucho más formal para la ocasión; tuve el acontecimiento más importante de mi propia existencia, y es la entrevista por Skype a quién conocí de forma preliminar a la que pertenece al área de HR en SAP y la psicóloga que pertenece a la Liga Colombiaa del Autismo, entre nosotros los tres nos hablamos sobre las expectativas que se tenían sobre la vacante que se estaba ofertando en SAP,  de lo que se hará durante las dos semanas de entrenamiento, y de la posibilidad de ser contratados en la misma compañía, a término indefinido durante los dos años de contrato.

Después de la entrevista, he estado teniendo nuevas expectativas de lo que depara de aquí en adelante, como son; las actividades que se van a realizar aunque esto se vió en el transcurso del día 28 de octubre, fecha en el que nos reunimos con los siete muchachos restantes, de eso se hablará en entradas más adelante.

Antes de iniciar esta arriesgada aventura por Bogotá, he tenido que vivir varios meses de mucha resistencia por parte de politicastros, quiénes en su afán de rellenar "contratos", con la condición de buscar su voto por X o Y candidato a las pasadas elecciones del 27 de octubre del 2019, razón por el cual he tenido varios percances con familiares de primer grado, quiénes en su desespero, van a contatarme con una certificación laboral falsa; mi ética profesional no está ni será puesta en venta.

Día de elecciones y el prólogo de este viaje a Bogotá.

Para ese día, se acontecieron dos eventos uno no tan importante, y otro que sí es de verdad el que más me importó ese día; mi viaje a la capital para iniciar el proceso en SAP; volviendo al primer evento que no es tan importante como son las elecciones locales, lo que sí es de vital importancia (por lo menos) es la obtención del certificado electoral; que puede servir para muchas cosas. Pero, no voy a extender más esta temática.

Ya con el equipaje listo del día anterior, y minutos mas tarde de ir a las urnas, emprendí el viaje con mi padre (quién me acompañó solamente por dos días) hacia la capital, para valga la redundancia, iniciar con el proceso, llegamos pasado a la hora de los telediarios; y nos pusimos a averiguar todas las prendas para el clima frío (ya tenía mi ropa aunque con otras prendas de más no estaba nada mal) para dar paso y estar bien preparado.

Durante ese día sólo se habló de las elecciones locales, y la recién electa alcaldesa de Bogotá celebró su victoria haciendo demostraciones de afecto con su pareja quién actualmente ostenta de Senadora de la República, a más tardar las 8 de la noche de ese mismo día.

Este ha sido el prólogo de lo que se relatará de acá en adelante, del como fué mi procedimiento en SAP.

El entorno social un aliado para enseñar habilidades


EL ENTORNO SOCIAL UN ALIADO PARA ENSEÑAR HABILIDADES

Desde mi experiencia como psicóloga, he tenido la oportunidad de compartir e interactuar con jóvenes con trastorno del espectro autista (Tea), donde cada uno ellos desde su forma de ser, me muestra varias perspectivas, de pensar, sentir y actuar.  Respetando mutuamente sus diferencias, creando una relación de igualdad, en las que nos fortalecemos de manera recíproca; Esta ha sido una experiencia profesional y personal muy enriquecedora, el compartir y aprender de ellos como personas con fortalezas, destrezas, capaces de realizar lo que se proponen, con sueños, expectativas y metas.

En alguna oportunidad tuve la posibilidad de conocer un joven, al que su familia consideraba como un ser pasivo y muy inteligente, el cual socializaba con sus hermanos, primos y personas cercanas, permaneciendo la mayor parte de su tiempo en casa, ya que sus familiares pensaban que en ese espacio estaba protegido. Cuando iniciamos las salidas a centros comerciales, parques, tiendas, se evidencia claramente la falta de normas sociales, las cuales lo hacían ver imprudente y maleducado; ya que, en su casa, estas dificultades no eran tan claras y se descubrieron en espacios de participación, donde la situación era la aliada para enseñar la habilidad. Con el tiempo su familia ve cambios significativos en el joven y aprovechan la oportunidad de frecuentar sitios sociales, empoderándose con el fin de seguir buscando herramientas y estrategias que sigan ayudando a este proceso.  

Debemos recordar, que las familias son esenciales en el aprendizaje de sus hijos, ya que deben creer en ellos, trasmitiéndoles seguridad, confianza y permitiéndoles tomar sus propias decisiones, brindándoles oportunidades de participación.

Con este joven y con muchos otros que he conocido y socializado, confirmo que la mejor manera de desarrollar las habilidades sociales es viviéndolas, interactuando con otros, donde el entorno, las exigencias y demandas de este, hace que se genere un sin fin de comportamientos y aprendizajes. He descubierto que, así como existen chicos los cuales en un espacio social pueden manifestar dificultades que antes no se percibían, hay otros a quienes se les facilita mostrar sus habilidades y me han dado gratas sorpresas. Todo lo anterior, me lleva a la reflexión y conclusión que se debe trascender más allá de las “sesiones terapéuticas”, transformándolas en espacio de participación en entornos naturales, donde se expongan a la vida, a los retos y las diversas situaciones que se presenten.

Karen Lorena León Zamora
Psicóloga
Liga Colombiana de Autismo



De vacaciones? Una mezcla de emociones


De vacaciones? Una mezcla de emociones

Hacia aproximadamente 3 años que no viajábamos en avión en familia. Estábamos entusiasmados con las vacaciones que habíamos preparado y para lo cual habíamos anticipado a nuestro hijo Juan José, un joven con autismo de 20 años de edad, todo iba muy bien hasta cuando algo que aún no comprendemos, le molestó y emocionalmente no pudo manejar la situación, el tiempo de espera en la sala fue corto;  sin embargo como en otras ocasiones tuvimos que sobrellevar las miradas de extrañeza y de curiosidad, que develan el desconocimiento y la incomprensión de quienes no conocen sobre estas situaciones que afrontamos algunas familias. Los primeros minutos del vuelo fueron de preocupación y en mi caso de angustia, al no comprender muy bien que le estaba sucediendo a Juan José, ya que él estaba muy entusiasmado con su viaje.

Al transcurrir de algunos minutos durante el vuelo le hablamos, le dijimos que no pasaba nada, que llegaríamos a nuestro destino a la 9:30 de la mañana, ya habíamos evidenciado que él se encontraba algo nervioso, su respiración estaba más rápido de lo normal, al igual que los latidos de su corazón, en resumen estaba talvez asustando o nervioso como se puede poner cualquier persona cuando va a viajar en avión, pero que su forma de manifestarlo es distinta. Poco a poco se puso más tranquilo y el viaje terminó muy bien para todos.

Al llegar hotel y en vista que nuestro registro se haría en las horas de la tarde, decidimos salir a caminar un poco, como fuimos a una ciudad donde ya había estado en otras ocasiones, él muy feliz nos condujo a un sitio, que en el momento pensamos a él le gustaba y por su puesto recordaba. Minutos después llegamos al destino de Juan José, el hotel en el cual nos habíamos alojado en las ocasiones anteriores, le explicamos que esta vez no nos quedaríamos allí, pero el insistía. Al regresar de nuevo al hotel donde teníamos la reserva, él quería ir directamente a una habitación, lo que no era posible aún, entonces se repite de alguna manera la situación vivida en el aeropuerto; sin embargo, ya en el hotel teníamos la posibilidad de solicitar que le permitieran disponer de su habitación.  Una vez expuesta la situación y luego de un tiempo, logramos que el coordinador de alojamiento, nos apoyara en nuestra solicitud.

Comparto nuestra experiencia como familia, pues sin duda nos ayuda a comprender la forma de ser de nuestros hijos, que muchas veces, aun cuando vivimos su día a día, nos encontramos con cambios inesperados; nosotros no hubiéramos imaginado que Juan José estuviera angustiado o nervioso por el viaje, pues las veces que habíamos viajado en avión, siempre lo disfrutó, también porque al igual que en otras ocasiones, lo anticipamos y no evidenció nada diferente a su alegría y deseo de su viaje. Con respecto al hotel, Juan José por lo general asocia la ciudad donde viaja con un sitio y la habitación donde se quedó la primera vez, pareciera que esto le da seguridad; es por esto que tratamos en lo posible de tener otras opciones para que él comprenda que no siempre se puede ir al mismo sitio, o la misma habitación, como también todo lo que implica salir de vacaciones.

Luego de este primer día algo difícil, ratifico una vez más, que el día a día con nuestros hijos es un aprendizaje constante.  Lograr comprender lo que no se dice, o no se comunica, pero que se siente; nos frustra y nos hace sentir impotentes; que como familia aunque damos todo, a veces nos sentimos solos, que nos falta una sociedad dispuesta a apoyar, a comprender, que trascienda de una mirada que intimida, que juzga, que señala; que la tarea apenas comienza y que como familias nos toca tener buen pulso, buena letra y sobre todo resiliencia y resistencia para lograr hacerla lo mejor posible.



Edith Betty Roncancio Morales
Directora
LICA Liga Colombiana  Autismo 













El autismo... Y esto a quien le interesa?




El autismo... ¿Y esto a quien le interesa?

El autismo, se reconoce a través de un proceso de diagnóstico, como muchos sabemos es una condición que dificulta en las personas sus comportamiento, su comunicación y su forma de relacionarse con su entorno, esto en términos generales es lo que se escucha de quienes están inmersos en el tema; sin embargo la palabra autismo va más allá de esta descripción, pues implica en la persona y en su familia unas dinámicas, para las cuales por supuesto no fuimos preparados.

Al igual que en otros casos, la persona con autismo y su familia pasa por varias etapas de la vida, las que en la mayoría de los casos nos exige tiempo, recursos económicos, cambios en nuestros hogares, en  nuestros trabajos, en las dinámicas familiares, en la vida social, etc. Se supone que las familias debemos aprender a sobreponernos a las miradas curiosas, a las miradas de lastima, a escuchar consejos por lo general basados en los mitos que se tienen alrededor del autismo, pareciera, que nosotras las familias debemos tener la resiliencia, el aguante y la obligación de enfrentar esta situación de manera adecuada,  porque si no, somos familias disfuncionales, o mamás que son "ansiosas, depresivas", etc.,  que es necesario medicar o que ingresen a terapias con un psicólogo u otro profesional.

Y qué decir de nuestros hijos (as), quienes son niños (as), jóvenes y adultos, que al igual que sus pares deben estar inmersos en una vida en comunidad, pero no es así, al contrario, son rechazados en la escuela, pues se “dice” que ellos no aprenden, que viven en su mundo, también porque argumentan no estar preparados para lo que ellos requieren. A la fecha tampoco hay una respuesta oportuna ni acertada desde el sistema de salud como una política pública integral, cada profesional de la salud opina de acuerdo a lo que ha leído, escuchado, o aprendido en la universidad,  entonces la familia se ve enfrentada a constantes barreras: No se hace un diagnóstico oportuno, algunos médicos consideran que no es necesario  un apoyo profesional, por que no se le nota el autismo, también porque él se bien, o peor aún ya no tiene autismo; o simplemente como él o ella es así, ya nada lo cambiará.

Sin una persona con autismo y su familia no recibe los apoyos y las herramientas necesarias de manera oportuna, difícilmente podrán tener calidad de vida. Y esto a quien le interesa? Y quien hace algo?  Es que cuando no se convive con el autismo, difícilmente se comprende esta situación.

Las familias necesitamos que se comprenda la imperiosa necesidad de darle a nuestros hijos los apoyos y ajustes que requieren, pero esto parece una utopía, que conlleva al desgaste de la familia, la desilusión, como también a creer que las políticas públicas jamás los protegerán,  día a día las familias luchamos para  que se  garantice una vida digna a nuestros hijos. 

Es necesario entonces seguirnos empoderando, estar unidos generar acciones para que la comunidad tome conciencia frente a los apoyos y ajustes que requieren una persona con autismo; como también estar al tanto de como se avanza en nuestro país en la normativa a favor de las personas con discapacidad para exigir los derechos de nuestros hijos (as). 

Betty Roncancio Morales - Mamá Juan José - Directora LICA

Conozco, comprendo y actúo


Una de las grandes dificultades que enfrentan las familias que tienen un hijo con autismo, es la falta de conocimiento en la comunidad sobre las características de sus hijos, que en muchos casos afectan la comunicación, el comportamiento y los intereses restringidos.
El comportamiento "Inapropiado" para muchos, pueden ser en la mayoría de los casos por dificultades para comunicar alguna situación del entorno que les puede molestar o incluso hacer sufrir; también puede darse por afectaciones sensoriales o simplemente sitios, espacios o actividades que no son de su interés.
Frente a estos comportamientos las familias se enfrentan a situaciones incómodas y muy dolorosas, ya que deben sobreponerse a miradas que juzgan, que invalidan, e incluso a comentarios que pueden hacer más difícil estos momentos, que seguramente una familia no quisiera tener que vivir, pues se enfrentan en la disyuntiva de encontrar la manera de minimizar o solucionar lo que está sucediendo y al mismo tiempo tratar de comprender  al máximo a su hijo o familiar, buscando su tranquilidad y la de su familia.
Les dejamos algunos tips que recomendamos tener en cuenta cuando nos encontramos frente a un comportamiento difícil de una persona con autismo. La forma como actúes sin ninguna duda puede ser un apoyo para la familia y para la persona con autismo. 



¿Qué se siente tener un hermano con autismo?

¿Qué se siente tener un hermano con autismo?

La primera vez que escuche esta pregunta no supe qué responder, y no porque el autismo sea un enigma para mí, sino porque tener un hermano con autismo es -en mi caso- lo mismo que tener un hermano, así sin más. Para todos los que tienen hermanos seguro me entienden mejor. La hermandad, es la mejor experiencia de vida, es el vínculo irrompible por más peleas que hayan, es la mejor compañía en el día a día, en la cotidianidad, ese hermano y/o hermana es o son seguramente las personas que más lo conocen a uno y a quienes más conocemos, a nuestro modo. Yo, por ejemplo, podría decir que mis hermanos son mi polo a tierra, son menores y siempre desde el rol de hermana mayor la intención de protección es más marcada. Por un lado, esta

W que tiene un temperamento fuerte, es noble, amoroso, afanado y práctico. Por el otro, esta Z que es tierno, imponente, descomplicado, muy adolescente y consentido. Ahora, uno de ellos dos tiene autismo, pero nunca los he diferenciado por esa cualidad. ¿Cualidad? - Si. Aunque el autismo nos enfrenta a nosotros y a nuestras familias de maneras muy diversas a la vida y podría afirmar que lo que nos trae es mucho más de lo que nos quita. Nos enseña a ver en perspectiva, a respetar, tolerar, comprender y no juzgar. Y claro, todo esto no lo entendemos de un día para otro, tendrán que pasar muchas preguntas de nuestros amigos: ¿a tu hermano que le pasa?, ¿por qué no habla?, ¿por qué salta cuando suena esa canción? Llegaran situaciones incomprensibles, como su adolescencia, pero la verdad es que, si nunca entendimos la propia, más complicado entender la ajena. Aprendemos que existen muchas formas de expresar una misma emoción. Algunos cuando están tristes lloran, otros se encierran, gritan, golpean cosas o se golpean así mismos y así, cada quien en el mundo va encontrando la forma que mejor se le da para expresar lo que siente. Que no entendamos muy bien a los demás y en este caso a nuestros hermanos, no hace que lo que ellos sientan sea menos válido o carezca de explicación. Si bien, nos genera malestar, no es solo a nosotros y un poco así es la vida con o sin autismo. Entre lo que aprendemos, amamos, cuestionamos y peleamos con la vida, nos van quedando sensaciones. Por eso, lo que se siente tener un hermano (con o sin autismo), es sentir que, en el mar lleno de olas intensas, rápidas y lentas, tenemos uno o varios flotadores (son suaves, se pueden moldear y están llenos de aire) de los que nos podemos agarrar, y que, así como agarramos somos agarrados. Que el flotador de Z se agarra diferente es un detalle, pero se puede agarrar, es cuestión de observar con paciencia mientras la marea se mueve, y entender cuál es la forma que mejor conviene que tenga yo para que se agarre él.

Camilla Andrea Castellanos Roncancio Hermana de W y Z.

Experiencia de la familia Jímenez Ramírez de la ciudad de Cúcuta.

 Santiago, El Colegio y La Inclusión Uno de los temores más grandes que teníamos frente al autismo era la escolarización; pues sabemos que g...